San Tarcisio, celebrado el 14 de agosto, es conocido por su valentía al proteger la Eucaristía. En el siglo II, este joven mártir fue apedreado por una turba pagana en Roma, prefiriendo morir antes que permitir la profanación de las sagradas formas.
Historia y legado
La historia de San Tarcisio nos lleva al cementerio de Calixto, en la vía Apia, donde se conmemora su sacrificio. Su devoción lo ha convertido en el patrono de los Servidores del Altar, inspirando a generaciones de monaguillos.
Milagros y festividad
San Tarcisio no solo es recordado por su martirio, sino también por los milagros atribuidos a su intercesión. Su festividad es una oportunidad para honrar su compromiso con la fe y la Eucaristía.