San Eusebio, reconocido por su valentía y fe inquebrantable, fue papa durante un periodo turbulento en el siglo IV. Deportado a Sicilia por el emperador Majencio, Eusebio continuó defendiendo su fe hasta su muerte. Su cuerpo fue trasladado al cementerio de Calixto en Roma, donde descansa en paz.
Vida y legado
San Eusebio es recordado por su firmeza en la fe y su dedicación a la Iglesia. A pesar de las dificultades, se mantuvo fiel a sus creencias, sirviendo como un ejemplo de devoción para los cristianos.
Festividad
Su fiesta se celebra el 17 de agosto, una fecha que conmemora su dedicación y valentía como líder de la Iglesia.