Santa Elena de Constantinopla es una figura venerada en la historia cristiana. Nacida en el siglo III en Turquía, su vida cambió al convertirse en madre del emperador Constantino, el primer emperador cristiano de Roma.
Vida y Devoción
Elena dedicó su vida a la caridad, ayudando a los pobres y participando en la vida religiosa con humildad y devoción. Realizó una peregrinación a Jerusalén, donde se dice que descubrió la Vera Cruz, la cruz en la que Jesucristo fue crucificado.
Legado
Santa Elena es recordada por construir basílicas en los lugares sagrados de Jerusalén, que aún hoy son importantes sitios de peregrinación.
Celebración
Su festividad se celebra el 18 de agosto, recordando su legado de fe y devoción.