San Ginés de Arlés, un mártir del siglo IV, es recordado por su firmeza en la fe cristiana. A pesar de ser un catecúmeno y desempeñar el oficio de escribano, se negó a actuar contra los cristianos. Su resistencia lo llevó a buscar refugio, pero fue capturado y bautizado con su propia sangre, convirtiéndose en mártir.
Historia y Legado
San Ginés trabajaba como escribano en Arlés, Provenza, donde se negó a renunciar a su fe. Este acto de valentía lo ha convertido en el patrón de notarios, escribanos y secretarios, simbolizando la integridad y el coraje.
Celebración
La festividad de San Ginés se celebra cada 25 de agosto. Es un día para recordar su sacrificio y su devoción a la fe cristiana.