San Aidano de Lindisfarne es recordado el 31 de agosto por su destacada labor en la evangelización del reino de Northumbria en el siglo VII. Fue un obispo y abad reconocido por su suma mansedumbre y piedad. Llamado desde el monasterio de Iona por el rey Osvaldo, estableció su sede en Lindisfarne, donde también fundó un monasterio dedicado a la difusión del cristianismo.
Misión y legado
San Aidano es venerado por su enfoque pacífico y su habilidad para conectar con las personas de todas las clases sociales, utilizando el conocimiento del idioma nativo para predicar.
Celebración
Su festividad se celebra cada año el 31 de agosto, recordando su impacto duradero en la región y en la historia de la iglesia cristiana.