San Temístocles es recordado como un valiente mártir del siglo III que vivió en Licia. Durante las persecuciones del emperador Decio, mostró un gran acto de fe al ofrecerse en lugar de San Dióscoro, quien era buscado para ser ajusticiado. San Temístocles sufrió torturas atroces, siendo arrastrado y apaleado, antes de alcanzar la gloriosa corona del martirio.
Vida y Martirio
La vida de San Temístocles es un ejemplo de sacrificio y devoción cristiana. Renunció a su seguridad personal por la protección de otro cristiano, un acto que lo consagró como un mártir venerado en la Iglesia.
Celebración y Legado
Su festividad se celebra el 21 de diciembre, recordando su valentía y fe inquebrantable. Hoy, San Temístocles es un símbolo de altruismo y amor por el prójimo.