San Zósimo, quien fue Papa en el siglo V, desempeñó un papel crucial durante un periodo de cambios significativos en la Iglesia. Su papado, aunque breve, se caracterizó por importantes decisiones eclesiásticas. Fue enterrado en la vía Tiburtina, cerca de San Lorenzo, en Roma. Su festividad se celebra cada año el 26 de diciembre.
El Legado de San Zósimo
Durante su papado, San Zósimo enfrentó diversos desafíos, incluyendo disputas teológicas que ayudarían a dar forma a la futura dirección de la Iglesia. Aunque su tiempo como Papa fue corto, dejó un impacto duradero.
Celebración y Festividad
La Iglesia celebra su memoria el 26 de diciembre, recordándolo como un líder valiente y comprometido con la fe. Su sepultura junto a San Lorenzo es un testimonio de su importancia en la tradición cristiana.