San Erhardo, conocido por su fervor misionero, nació en Escocia y se estableció en Baviera, Alemania, en el siglo VIII. Como obispo, dedicó su vida a la evangelización de la región, dejando un legado espiritual significativo.
Vida y misión
Su viaje desde Escocia hasta Ratisbona refleja su dedicación a la obra de Dios. En Baviera, su influencia fue crucial para la difusión del cristianismo.
Festividad
San Erhardo es conmemorado cada 8 de enero, recordando su impactante labor y devoción.
Legado
El legado de San Erhardo persiste en la ciudad de Ratisbona, donde su vida y obra siguen siendo un ejemplo de fe y dedicación.