San Metrano, conmemorado el 31 de enero, fue un mártir cristiano de Alejandría, Egipto, durante el siglo III. Resaltó por su valentía al negarse a pronunciar palabras impías exigidas por los paganos bajo el mandato del emperador Decio.
Su firmeza le llevó a soportar crueles tormentos y, posteriormente, fue llevado fuera de la ciudad donde fue apedreado hasta la muerte. Este acto de valor y fe lo ha convertido en un símbolo para los cristianos perseguidos por su religión.
Legado de San Metrano
San Metrano es recordado por su inquebrantable fe y valentía. Su historia inspira a muchos a mantenerse firmes en sus creencias a pesar de la adversidad.