El Beato Bertrando de Udine, reconocido como un ferviente defensor de la Iglesia en el siglo XIV, nació en Saint-Geniès, Cahors, en la actual Francia. Como obispo de Aquileia, se dedicó a la formación de su clero y a la protección de los derechos eclesiásticos.
Vida y Obra
Bertrando se destacó por su dedicación a los pobres, utilizando sus propios bienes para alimentarlos durante tiempos de escasez. Su compromiso con la justicia y el bienestar de la comunidad lo llevó a convertirse en una figura respetada y admirada.
Mártir de la Fe
En su avanzada edad, Bertrando fue víctima de un ataque por parte de sicarios, consolidando su legado como mártir de la fe cristiana. Su cuerpo incorrupto reposa en la Catedral de Udine, donde se le venera cada 6 de junio.
Legado
El beato Bertrando dejó un impacto duradero en la región de Venecia, recordado por su valentía y dedicación a la Iglesia. Su vida es un ejemplo de devoción y sacrificio, inspirando a generaciones futuras.