San Casio fue un obispo de Narni, una ciudad en la región de Umbría, Italia. Vivió en el siglo VI y es especialmente recordado por su profunda devoción y generosidad. Según San Gregorio I Magno, Casio ofrecía sacrificios de expiación diariamente, acompañados de lágrimas, y entregaba en limosna todo lo que poseía.
Vida y Obras
Casio dedicó su vida a la iglesia y a los pobres. En la Solemnidad de los Apóstoles, viajaba a Roma como parte de su devoción. Falleció en Narni después de celebrar la Eucaristía, habiendo distribuido el Cuerpo del Señor, lo que muestra su compromiso hasta el último momento.
Legado
San Casio es recordado por su entrega completa a la fe y a la caridad, sirviendo como un ejemplo de vida cristiana para generaciones posteriores.