San Pedro Higgins, nacido en Irlanda, fue un sacerdote de la Orden de Predicadores (dominicos) que se destacó por su devoción y fidelidad a la Iglesia Católica durante un período de intensa persecución religiosa en el siglo XVII. En el contexto de las tensiones entre católicos y protestantes bajo el reinado de Carlos I, Higgins fue arrestado y ejecutado sin juicio en Naas, cerca de Dublín. Su martirio se conmemora el 23 de marzo, destacándose como un ejemplo de fe inquebrantable.
Vida y Martirio
Pedro Higgins dedicó su vida al servicio religioso, siendo conocido por su compromiso con la comunidad católica. Durante las oleadas de persecución contra los católicos en Irlanda, su resistencia pacífica y su dedicación a la fe lo llevaron al martirio.
Legado
San Pedro Higgins es recordado por su valentía y su firmeza frente a la adversidad, convirtiéndose en una figura inspiradora para los fieles católicos. Su vida es una prueba del poder de la fe para resistir la opresión.