San Jacinto de Sabina es venerado como mártir en la Iglesia Católica. Junto a San Alejandro y San Tiburtio, fue martirizado en el año 690 en la región de Sabina, a treinta miliarios de Roma. Su valentía y fe inquebrantable lo han convertido en un símbolo de devoción cristiana.
La celebración de su festividad el 9 de septiembre recuerda su sacrificio y compromiso con la fe. San Jacinto es uno de los múltiples santos con este nombre, junto a San Jacinto de Amastris y San Jacinto de Roma.
Para más información sobre la vida de los mártires en la antigua Roma, puedes visitar Catholic Online.