San Lorenzo Ruiz, el primer santo filipino, junto con quince compañeros, es venerado por su valentía y devoción a la fe cristiana. Estos mártires, compuestos por presbíteros, religiosos y seglares, llevaron el mensaje cristiano a Filipinas, Formosa y Japón. En Nagasaki, por decreto del líder japonés Tokugawa Yemitsu, sufrieron el martirio entre 1633 y 1637.
Mártires Compañeros
- Domingo Ibáñez de Erquicia
- Jacobo Kyuhei Gorobioye Tomonaga
- Antonio González
- y otros valientes mártires dominicanos.
Estos santos fueron canonizados por el Papa Juan Pablo II en 1987, y su festividad se celebra el 28 de septiembre.