Santa Casilda de Toledo es una figura venerada en la región de Castilla, España. Nacida en el siglo XI en el seno de una familia mahometana, mostró una notable compasión hacia los cristianos, ayudándolos mientras estaban encarcelados. Posteriormente, se convirtió al cristianismo y llevó una vida de eremita. Su festividad se celebra el 9 de abril.
Historia y Conversión
Santa Casilda nació en Toledo, una ciudad que en el siglo XI estaba bajo dominio musulmán. A pesar de su origen, fue conocida por su misericordia hacia los cristianos, llevándoles comida y consuelo. Su conversión al cristianismo es un ejemplo de fe y valentía.
Vida como Eremita
Tras su conversión, Santa Casilda se trasladó a San Vicente, cerca de Briviesca, donde vivió como eremita hasta su muerte. Su vida de oración y recogimiento la convirtió en un modelo de santidad.