San Martín I, conocido por su firme defensa de la ortodoxia cristiana, fue elegido papa en el siglo VII. Durante su papado, condenó la herejía monotelita en el Concilio de Letrán.
Arresto y Destierro
El emperador Constante II, enfurecido por sus acciones, ordenó su arresto. Fue llevado a Constantinopla y posteriormente desterrado al Quersoneso, donde murió tras sufrir grandes penurias.
Legado
San Martín I es venerado como mártir por su valentía y sacrificio en defensa de la fe. Su festividad se celebra el 13 de abril.