San Adalberto de Praga fue un destacado obispo y mártir del siglo X, conocido por su incansable labor evangelizadora. Nacido como Adalberto Vojtech, se consagró a la fe cristiana y trabajó arduamente para extirpar las costumbres paganas en Europa Central.
Su vida y obra
Adalberto se convirtió en obispo de Praga, enfrentando numerosas dificultades en su misión pastoral. Tras ver pocos resultados, se dirigió a Roma y se hizo monje. Sin embargo, su pasión por la evangelización lo llevó de regreso a Polonia, donde intentó convertir a los prusianos.
Martirio y legado
En Tenkitten, cerca del golfo de Gdansk, San Adalberto fue martirizado por paganos, convirtiéndose en un símbolo de fe y perseverancia. Su festividad se celebra el 23 de abril.