El 1 de agosto de 1943, en Nowogródek, Polonia, once valientes mujeres de la Congregación de las Hermanas de la Sagrada Familia de Nazaret fueron martirizadas. Lideradas por María Estrella del Santísimo Sacramento, estas mujeres sacrificaron sus vidas durante la ocupación nazi, siendo recordadas por su fe y valentía.
El sacrificio de las beatas
En un gesto de amor y entrega, estas religiosas ofrecieron sus vidas por las de sus compatriotas, encarcelados por las fuerzas de ocupación. Su martirio es un testimonio de su profundo compromiso con su fe y comunidad.
Legado y veneración
Las beatas de Nowogródek son veneradas el 1 de agosto, fecha de su sacrificio, como símbolo de esperanza y resistencia ante la opresión. Su legado inspira a generaciones de creyentes a vivir su fe con valentía y dedicación.