El Beato Federico Janssoone nació en Francia y dedicó su vida a la promoción de la fe católica, especialmente a través de las peregrinaciones a Tierra Santa. Como miembro de la Orden de Frailes Menores, trabajó incansablemente en Montreal, Canadá, donde su labor pastoral dejó una huella imborrable.
Su Vida y Obra
Ordenado sacerdote, Federico se trasladó a Canadá, donde se dedicó a fortalecer la comunidad católica. Su entusiasmo y devoción lo llevaron a organizar numerosas peregrinaciones, acercando a muchos fieles a los lugares sagrados de la cristiandad.
Legado
El legado del Beato Federico Janssoone perdura en las comunidades que inspiró, siendo recordado por su compromiso con la educación espiritual y la promoción de la paz.