San Donato de Besançon, celebrado el 7 de agosto, fue un destacado obispo de la región de Burgundia en el siglo VI. Reconocido por su dedicación espiritual, compuso una regla para vírgenes, influenciado por los preceptos de figuras prominentes como San Benito, San Columbano y San Cesáreo. Esta regla ofrecía una guía para la vida monástica femenina, promoviendo la fe y la disciplina.
San Donato falleció en Besançon, una ciudad que en la actualidad se localiza en Francia, dejando un legado de espiritualidad y liderazgo. Su vida y obra continúan siendo inspiración para muchos.