San Bononio, quien vivió en el siglo XI, fue un notable abad conocido por su dedicación a la vida eremítica. Nacido en Italia, decidió buscar la soledad en Egipto y luego en el monte Sinaí, donde profundizó su espiritualidad y devoción. Reconocido por su sabiduría, finalmente se estableció en Lucedio, Piamonte, donde guió a otros monjes en la vida monástica.
Legado de San Bononio
Su legado perdura en la comunidad monástica, y es venerado por su ejemplo de humildad y dedicación espiritual. La iglesia celebra su memoria cada 30 de agosto, recordando su contribución a la vida religiosa.
- Festividad: 30 de agosto
- Lugar de fallecimiento: Lucedio, Italia