El Beato Eduardo Coleman es una figura destacada en la historia de los mártires católicos ingleses. Nacido en el siglo XVII, su devoción y fidelidad a la fe católica lo llevaron a ser injustamente acusado de conspiración contra el rey Carlos II.
Martirio en Londres
El 3 de diciembre, Coleman fue condenado a morir en Tyburn. A pesar de la brutalidad de su ejecución, donde fue ahorcado y descuartizado, su legado de fe permanece.
Legado
Su sacrificio es celebrado anualmente, recordando su valentía y devoción inquebrantable.
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