Santa Crispina Tagorense es recordada cada 5 de diciembre por su valentía y fe inquebrantable. Durante la persecución de Diocleciano en el siglo IV, Crispina, una madre de familia de Numidia, se negó a ofrecer sacrificios a los ídolos romanos. Su firmeza le costó la vida, siendo decapitada por orden del procónsul Anolino.
Vida y Martirio
Crispina nació en Teveste, en la región de Numidia, una provincia romana en el norte de África. Era conocida por su devoción cristiana y su compromiso con su familia. Su negativa a renunciar a su fe la llevó a enfrentar el martirio con valentía.
Legado
Santa Crispina es un símbolo de fe y resistencia frente a la opresión. Su historia inspira a muchos creyentes que enfrentan persecuciones.
Festividad
La fiesta de Santa Crispina se celebra el 5 de diciembre, recordando su sacrificio y coraje.