San Adriano es recordado como un mártir cristiano que vivió durante el siglo IV en Cesarea de Palestina. Su valentía y devoción se destacaron en una época de intensa persecución bajo el mandato del emperador Diocleciano.
Persecución y Martirio
Durante los festejos de la Fortuna de los Cesarienses, San Adriano fue arrojado a un león por orden del procurador, y finalmente fue decapitado por su inquebrantable fe en Cristo.
Legado y Celebración
San Adriano es conmemorado cada año el 5 de marzo, recordado por su sacrificio y firmeza en la fe.
Para más información sobre mártires del mismo nombre, visita: San Adriano de Nicomedia.