Santa Asela, conmemorada el 6 de diciembre, es una figura inspiradora del siglo IV en Roma. Según San Jerónimo, vivió una vida de intensa devoción, marcada por la oración y el ayuno. Su dedicación espiritual la llevó a ser venerada como una santa virgen que perseveró en su fe hasta su ancianidad.
Vida y Devoción
Asela es un ejemplo de entrega total a la vida espiritual en una época de grandes cambios en el Imperio Romano. Su vida austera y su compromiso con la oración la hicieron destacar entre sus contemporáneos.
Legado
El legado de Santa Asela se mantiene vivo en la Iglesia, inspirando a aquellos que buscan una vida de oración y sencillez. Su historia es un recordatorio de la importancia de la fe y la devoción en tiempos difíciles.