San Ursicino, cuya festividad se celebra el 20 de diciembre, fue un discípulo devoto de San Columbano. Vivió en el monte Jura, en la ribera del Doubs, en la actual Suiza. Inicialmente, llevó una vida solitaria como ermitaño, pero su devoción y espiritualidad atrajeron a muchos seguidores.
Vida y Legado
San Ursicino es conocido por su dedicación a la vida eremítica, inspirando a otros a adoptar este estilo de vida. Su influencia fue tal que logró que muchos lo siguieran, formando una comunidad de fieles dedicados a la oración y la meditación.
Celebración y Conmemoración
La Iglesia celebra su memoria el 20 de diciembre, recordando su contribución a la expansión del monacato en Europa.