La Beata Isabel de Francia, nacida en el siglo XIII en París, destaca por su fuerte devoción religiosa. Hermana del rey San Luis IX, Isabel renunció a un matrimonio de prestigio y las ventajas de la realeza para dedicarse a la vida monástica. Fundó el monasterio de Longchamp en las afueras de París, donde vivió con las Hermanas Menores en humildad y pobreza.
Vida y Legado
Isabel nunca se casó, optando por una vida de servicio a Dios. Su decisión de fundar el monasterio de Longchamp fue un testimonio de su fe y su deseo de vivir en comunidad. Hasta hoy, es recordada por su piedad y contribución al fortalecimiento de la fe cristiana en Francia.
Beatificación
Fue beatificada en 1521 por el Papa León X, y su festividad se celebra el 22 de febrero.