El 6 de julio se celebra a la Beata Susana Águeda y sus compañeras, mártires de la Revolución Francesa. Susana, también conocida como María Rosa de Loye, fue una monja benedictina que, junto con otras treinta y dos religiosas de diversas órdenes, permaneció fiel a su vocación a pesar de la persecución religiosa. Condenada a muerte por su fe, Susana fue la primera en afrontar el martirio con valentía.
La Fe Inquebrantable de Susana
Durante la convulsión de la Revolución Francesa, estas religiosas fueron encarceladas por su negativa a renunciar a sus creencias. La firmeza de Susana y sus compañeras es un testimonio poderoso de devoción y sacrificio cristiano.
Legado y Celebración
El legado de Susana Águeda perdura como un símbolo de resistencia espiritual. Su festividad es una oportunidad para recordar su heroísmo y el de sus compañeras.