San Ciríaco fue un mártir cristiano del siglo IV, quien junto a Santa Paula, ofreció su vida por su fe en África. Su sacrificio es conmemorado cada 18 de junio, recordándonos el valor y la firmeza de su creencia religiosa.
Vida y Martirio
San Ciríaco vivió en una época en la que ser cristiano significaba enfrentar persecución y, a menudo, el martirio. Sin embargo, él permaneció firme en su fe, incluso ante la amenaza de la muerte.
Legado
El legado de San Ciríaco perdura como un ejemplo de devoción y valentía. Su vida inspira a muchos a mantenerse firmes en sus creencias, a pesar de las adversidades.
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