San Juan Rigby fue un mártir inglés del siglo XVII, conocido por su firmeza en la fe católica. Nacido en Harrack Hall, Wigan, Rigby enfrentó persecución religiosa bajo el reinado de Isabel I de Inglaterra. Su reconversión al catolicismo resultó en su captura y posterior ejecución el 21 de junio de 1600 en Southwark. Fue beatificado en 1929 por el Papa Pío XI y canonizado el 25 de octubre de 1970 por el Papa Pablo VI. Su festividad se celebra el 21 de junio.
Legado y Veneración
San Juan Rigby es venerado por su inquebrantable fe y sacrificio. Su historia es un recordatorio de la resistencia y el coraje frente a la opresión religiosa. Muchos fieles acuden a su intercesión en busca de fortaleza espiritual.