San Ansovino, conocido por su servicio como obispo en Camerino, Italia, durante el siglo IX, es venerado por su dedicación a la Iglesia y su comunidad. Su festividad, celebrada el 13 de marzo, marca la importancia de su legado espiritual.
Vida y Obra
San Ansovino dedicó su vida a la propagación de la fe cristiana y al fortalecimiento de su diócesis en una época de desafíos políticos y religiosos. Su liderazgo inspiró a muchos a seguir el camino de la fe.
Legado
La memoria de San Ansovino perdura en Camerino, donde es recordado por su sabiduría y compromiso con la comunidad religiosa. Su influencia se extiende más allá de su vida, siendo un ejemplo de piedad y servicio.