San Heriberto, celebrado el 16 de marzo, fue un destacado obispo de Colonia en el siglo XI. Inicialmente canciller del emperador Otón III, Heriberto fue elegido obispo contra su voluntad, un rol en el que se destacó por su dedicación y ejemplo de vida cristiana.
Un Líder Espiritual
Como obispo, Heriberto se centró en iluminar tanto al clero como al pueblo con sus virtudes, las cuales promovía incansablemente en sus predicaciones. Su vida fue un testimonio constante de fe y servicio desinteresado.
Legado y Festividad
San Heriberto es recordado no solo por sus logros administrativos y espirituales, sino también por su humildad y devoción. Su festividad se celebra cada año el 16 de marzo, siendo un día de reflexión sobre su legado y ejemplo.