San Julián de Anazarbo es un mártir cristiano venerado por su inquebrantable fe durante el siglo IV. Su historia es un testimonio de valentía y devoción, enfrentando torturas prolongadas antes de ser colocado en un saco con serpientes y arrojado al mar en Anazarbo, Cilicia.
Vida y Martirio
San Julián es recordado por su firmeza al enfrentar la persecución, reflejando el desafío que muchos cristianos de su tiempo experimentaron. Su sacrificio es celebrado cada 16 de marzo, un día que honra su legado de fe inquebrantable.
Legado y Celebración
La vida de San Julián inspira a muchos fieles, recordando la importancia de la fe ante la adversidad. Otros santos con su nombre incluyen a San Julián de Cuenca y San Julián de Alejandría, quienes también dejaron huella en la historia cristiana.