Santa Viborada, conocida por su devoción y sacrificio, fue una virgen mártir del siglo X. Vivió en una celda junto a la iglesia de San Magno en Sankt Gallen, Suiza. Viborada dedicó su vida a atender al pueblo local, convirtiéndose en un faro de fe y espiritualidad. Su vida terminó trágicamente cuando fue martirizada por invasores húngaros debido a su fuerte compromiso religioso.
Historia y Legado
Viborada nació en una familia noble y decidió llevar una vida de reclusión y oración. Su sacrificio dejó una profunda huella en la comunidad cristiana, y su festividad se celebra el 2 de mayo.
Festividad
Cada 2 de mayo, fieles de todo el mundo recuerdan y celebran la vida de Santa Viborada, venerándola como una mártir que simboliza la resistencia y el amor por la fe.