La Beata Antonia Mesina es recordada por su valentía y fe inquebrantable. Nacida el 21 de junio de 1919 en Orgosolo, Cerdeña, Italia, Antonia fue una joven devota, comprometida con la Iglesia. El 17 de mayo de 1935, a los 16 años, fue martirizada mientras defendía su castidad, un acto que le valió la beatificación por el Papa Juan Pablo II el 4 de octubre de 1987.
Vida y legado
Antonia creció en una familia humilde, dedicada al servicio de su comunidad y la Iglesia. Su valentía y sacrificio la han convertido en un símbolo de pureza y determinación entre los fieles.
Festividad
Su festividad se celebra el 17 de mayo, día de su martirio, recordando su vida de dedicación y sacrificio.