San Urbano I, quien lideró la Iglesia Romana durante ocho cruciales años del siglo III, es recordado por su firmeza y fe. Su pontificado comenzó tras el martirio de San Calixto, continuando la obra de su predecesor en tiempos de persecución.
Historia y legado
San Urbano I fue Papa en un periodo de transición y desafío para la Iglesia, enfrentándose a las crecientes tensiones dentro del Imperio Romano. Se le atribuye la consolidación de la comunidad cristiana en Roma, asegurando la continuidad de la fe bajo circunstancias adversas.
Festividad y Celebración
La festividad de San Urbano I se celebra el 19 de mayo, una fecha para recordar su dedicación y sacrificio en el servicio a la Iglesia. Es venerado especialmente en el cementerio de Calixto, donde fue enterrado.