Santa Lidia de Tiatira es celebrada el 20 de mayo como la primera persona en Europa en abrazar el cristianismo. Era una exitosa comerciante de púrpura en Filipos, Macedonia, cuando escuchó la predicación del apóstol San Pablo. Su conversión marcó un hito en la expansión del Evangelio.
La Conversión de Lidia
Según los Hechos de los Apóstoles, Lidia abrió su corazón al mensaje de Pablo, siendo bautizada junto a su familia, y ofreciendo su hogar como un lugar de reunión para los primeros cristianos.
El Legado de Lidia
Santa Lidia es recordada no solo por su papel en la historia del cristianismo, sino también como un símbolo de hospitalidad y fe. Su festividad es un momento para reflexionar sobre el impacto de la fe y la comunidad.