San Maximino de Tréveris fue un destacado obispo de la Galia Bélgica en el siglo IV. Conocido por su valiente defensa de la fe cristiana, Maximino se enfrentó a los arrianos, una secta que negaba la divinidad de Cristo. Es especialmente recordado por haber acogido a San Atanasio de Alejandría y otros obispos desterrados, mostrando un notable compromiso con la integridad de la fe.
Vida y Legado
Maximino nació en Poitiers, en lo que hoy es Francia, y su festividad se celebra el 29 de mayo. Su legado perdura como un símbolo de resistencia espiritual y apoyo fraternal.
Exilio y Muerte
Expulsado de su sede por sus enemigos, Maximino regresó a su tierra natal, donde falleció alrededor del año 346. Su valentía y dedicación a la iglesia son recordadas hasta el día de hoy.