San Félix IV, papa en el siglo VI, es recordado por su papel crucial en la conversión de templos paganos en Roma, transformándolos en la Basílica de los Santos Cosme y Damián. Esta acción no solo fortaleció la fe católica, sino que también marcó un hito en la historia de la Iglesia. San Félix IV dedicó su vida a trabajar en favor de la fe y es conmemorado el 12 de octubre.
Contribuciones a la Iglesia
- Conversión de templos paganos en lugares de culto cristiano.
- Fortalecimiento de la fe católica en Roma.
Su legado perdura como un símbolo de renovación y devoción.