San Salvio de Albi, nacido en el siglo VI, fue un monje que vivió una vida de devoción antes de ser llamado a servir como obispo en Albi, Francia. Aunque aceptó el cargo a su pesar, se destacó por su liderazgo durante una fuerte epidemia que azotó la región. Su festividad se celebra el 10 de septiembre.
Vida Monástica
Antes de convertirse en obispo, Salvio llevó una vida dedicada a la oración y la contemplación como monje. Su humildad y servicio lo hicieron destacar entre sus contemporáneos.
Obispo de Albi
A pesar de sus reticencias, fue promovido a la sede episcopal de Albi. Durante su mandato, demostró ser un verdadero pastor al no abandonar a su pueblo durante la epidemia, brindando consuelo y asistencia a los afectados.
Legado
San Salvio es recordado no solo por su dedicación pastoral, sino también por su ejemplo de humildad y servicio. Su vida sigue inspirando a muchos a seguir el camino de la fe y el servicio comunitario.