El Beato Rolando de Médicis es conocido por su vida de reclusión en los Alpes durante el siglo XIV. Nacido en la región de Fidenza, en Busseto, Italia, Rolando optó por una existencia solitaria, dedicada a la penitencia y a la conversación espiritual con Dios.
Vida de Penitencia
Rolando se trasladó a los duros Alpes, donde llevó una vida de austeridad y oración. Su dedicación a la vida espiritual lo convirtió en un ejemplo de devoción y humildad.
Legado
Aunque vivió apartado del mundo, su legado espiritual sigue siendo una fuente de inspiración para quienes buscan una vida de recogimiento y fe.
Festividad
La Iglesia Católica celebra su memoria el 15 de septiembre, recordando su vida de sacrificio y devoción.