San Cipriano fue un destacado obispo de Cartago durante el siglo III, conocido por su defensa de la fe cristiana en tiempos de persecución. Nacido en el siglo III, se convirtió al cristianismo y dedicó su vida a servir a la Iglesia.
Martirio y Celebración: Fue martirizado en el año 258, y su festividad se celebra el 16 de septiembre, junto con San Cornelio, papa mártir. Ambos son venerados por su amor a la verdad y su valentía en tiempos difíciles.
Legado: San Cipriano dejó una profunda huella en la teología cristiana, especialmente en cuanto a la importancia de la unidad y la disciplina en la Iglesia. Sus escritos siguen siendo estudiados por teólogos y fieles en todo el mundo.