El Beato Faustino Oteiza es un símbolo de fe y valentía, conocido por su martirio en la ciudad de Azanuy, Huesca, durante una época de persecución religiosa en el siglo XX. Nacido en Ayegui, Navarra, España, fue un devoto sacerdote de la Orden de las Escuelas Pías.
Vida y Martirio
Faustino Oteiza dedicó su vida al servicio religioso y educativo, siguiendo los principios de las Escuelas Pías, una orden conocida por su compromiso con la educación. Durante la persecución religiosa, Oteiza fue detenido y llevado al martirio por su condición de sacerdote.
Beatificación
Fue beatificado el 1 de octubre de 1995 por el Papa Juan Pablo II, reconociéndose así su sacrificio y devoción.
Legado
El legado del Beato Faustino Oteiza perdura como un ejemplo de coraje y fe inquebrantable. Su festividad se celebra cada año el 22 de septiembre, recordando su vida y sacrificio.