San Gilberto de Caihness, cuyo día de celebración es el 1 de abril, fue un destacado obispo de Escocia en el siglo XIII. Conocido por su dedicación y compasión, Gilberto erigió la iglesia catedral en Dornoch y estableció hospederías para los más necesitados.
Vida y Obra
San Gilberto dedicó su vida a servir a Dios y a su comunidad, promoviendo valores de paciencia y paz. En su testamento espiritual, exhortó a no hacer daño a otros, a soportar las adversidades con paciencia, y a evitar ser causa de tropiezo para los demás.
Legado
Su legado perdura a través de las obras que dejó y las enseñanzas de vida que impartió. La catedral de Dornoch, que él construyó, sigue siendo un símbolo de su devoción y compromiso con su fe y su comunidad.