Santa Agape es recordada como una mártir cristiana del siglo IV que, junto a su hermana Santa Quionia, defendió su fe en Tesalónica, Macedonia. Durante la persecución de Diocleciano, ambas fueron arrestadas por negarse a comer carne sacrificada a los ídolos, lo que las llevó a su condena por parte del prefecto Dulcecio.
La Persecución de Diocleciano
En el contexto de las persecuciones cristianas, el emperador Diocleciano emitió edictos que imponían sacrificios a los dioses romanos. Las hermanas Agape y Quionia, devotas cristianas, se mantuvieron firmes en su fe, lo que resultó en su martirio.
Legado de Santa Agape
La historia de Santa Agape es un testimonio de valentía y devoción. Su festividad se celebra el 1 de abril, recordando su sacrificio y resistencia ante la opresión.