San Teódulo es recordado como un mártir cristiano del siglo IV en Tesalónica, Macedonia. Junto a Agatópodo, un diácono, fue condenado a muerte durante la persecución de cristianos bajo el emperador Maximiano. Según la tradición, ambos fueron arrojados al mar con piedras atadas a sus cuellos, una muestra de su inquebrantable fe.
Historia
Durante el reinado de Maximiano, el cristianismo enfrentó grandes persecuciones. San Teódulo, un lector en la Iglesia, junto a su compañero Agatópodo, fue arrestado por su firme confesión de fe. El prefecto Faustino ordenó su ejecución, convirtiéndolos en mártires.
Legado
San Teódulo es venerado por su ejemplo de fe y coraje. Su historia inspira a muchos a permanecer firmes en sus creencias a pesar de las adversidades.
Celebración
Su festividad se celebra el 4 de abril, recordando su sacrificio y testimonio de fe.