San Clarencio, venerado el 25 de abril, fue un importante obispo en Vienne, Burgundia, durante el siglo VII. Su liderazgo espiritual dejó una huella duradera en la región.
Historia y Legado:
Como obispo, San Clarencio se dedicó a la consolidación de la fe cristiana y al fortalecimiento de la comunidad eclesiástica en una época de cambios significativos en Europa.
Festividad:
El 25 de abril, los fieles recuerdan a San Clarencio, celebrando su contribución a la Iglesia y su devoción inquebrantable.