Santa Juana Beretta Molla, nacida en Magenta, cerca de Milán, Italia, es una figura emblemática en la Iglesia Católica por su increíble sacrificio. Enfrentada con un complicado embarazo, Juana decidió preservar la vida de su hijo a pesar de los riesgos para su propia salud. Su acto de amor y valentía la llevó a ser canonizada por el Papa Juan Pablo II el 16 de mayo de 2004.
Vida y Legado
Juana nació en 1922 y se dedicó a la medicina, además de ser una activa miembro de la Acción Católica. Su vida representa el balance entre la fe, la familia y la profesión, inspirando a muchos fieles alrededor del mundo.
Celebración y Festividad
Su festividad se celebra el 28 de abril, recordando su legado como madre y mártir del amor. Juana es un ejemplo de abnegación y fe, venerada por su compromiso inquebrantable con la vida.