La Beata Juana Aza, conocida por ser la madre de Santo Domingo, es venerada por su vida de fe y caridad. Nacida en el siglo XIII en Caleruega, Castilla, Juana destacó por su dedicación a los pobres y necesitados. Su festividad se celebra el 2 de agosto.
Si bien no se conocen muchos detalles de su vida, las historias la describen como una mujer devota que influyó significativamente en la formación espiritual de su hijo, quien fundaría la Orden de Predicadores.