Santa Natalia, celebrada el 1 de diciembre, es recordada por su firmeza y dedicación a la causa cristiana. Durante la feroz persecución de Diocleciano, Natalia asistió a los santos mártires encarcelados en Nicomedia, proporcionándoles apoyo espiritual. Tras el martirio de su esposo, San Adrián, y otros compañeros, se trasladó a Constantinopla, donde continuó su misión hasta descansar en paz.
Legado y Celebración
Santa Natalia es un símbolo de valentía y fe. Su celebración el 1 de diciembre recuerda su sacrificio y servicio.